Incierto Despertar

Un eco lejano, sutil como el suspiro que provoca un amante fugaz en una noche oscura y pasional; un eco familiar, pero turbio como el viaje que emprende el alma de un ser querido cuando escapa de la vida; un eco doloroso, y a la vez reconfortante porque significaba que su abismal sueño había terminado.

Un eco la trajo de vuelta.

Lentamente, casi con una cadencia parsimoniosa y a la vez con una delicadeza máxima, levantó sus pesados párpados que la habían sellado por una eternidad en un profundo y aparentemente pacífico sueño. Su cuerpo aletargado por una agobiante entropía le era como una pesada losa que la mantenía cautiva en su propio ser, pero poco a poco fue tomando conciencia de nuevo de toda su anatomía. Al disiparse la distorsión visual de quien recién despierta, comprobó decepcionada que no se encontraba en el mundo que habían creado para ella, sino que se hallaba en un lugar terrible, privado de los menesteres azarosos del tiempo, privado de la llama candente y audaz de la vida. Se encontraba en aquel paraje desoladoramente atroz, donde no había ni día ni noche, ni vida ni muerte; un sitio pensado especialmente para ella, de proporciones infinitas, tan enorme como el universo mismo, sin embargo situado en un plano inalcanzable.

A medida que se evaporaba ese estado nebuloso y plomizo de su mente, volvían a ella con una siniestra armonía sus recuerdos, uno tras otro, despacio, sin hacer a penas ruido y llenando cada uno de los rincones de su memoria como el agua colma el interior de un barco a punto de naufragar. Su mente se llenaba de esas alegres remembranzas que vivió con su hermana en el comienzo de los tiempos. La echaba de menos, sí. Echaba de menos su sabia voz, sus consejos y todas sus grandes creaciones, como aquel magnífico universo. Aquellas evocaciones del pasado desfilaron con júbilo una tras otra como una agradable sinfonía que pronto se vio irrumpida por un horrendo y disonante acorde que la devolvió prontamente a la realidad.

Recordó el peor momento de su vida. Un recuerdo que tenía estrechísima relación con su adorada hermana.

Recordó cuando su hermana, su igual, su familia, su todo, la traicionó. Recordó con un sentimiento de vacío en la boca del estómago como su hermana posó sobre su frente el dedo índice y cómo acto seguido, el sueño eterno la venció. ¿Cómo era posible que el ser a quien más amaba la hubiera abandonado en un sueño eterno y la hubiera arrojado a ese lugar terrible? Fue entonces cuando el sentimiento vacuo que se había aposentado en sus entrañas como un parásito carnívoro, se fue convirtiendo en calor, posteriormente en una llama y creció tanto hasta ser una ira desbocada y destructiva.

Sin duda alguna, aquel eco lejano que la despertó rompió el sortilegio que la mantenía presa en ese sueño. ¿Por qué su hermana había decidido liberarla ahora? ¿O es que quizás le había ocurrido algo? Poco le importó, porque enseguida puso su intelecto a trabajar para urdir un plan que la sacara de aquel horrendo paraje y que la llevara cerca de su hermana; al fin y al cabo no habría nada imposible para una Diosa.

Fragmento del Libro de Sūnya

         

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Representación de Diosa Shakti

(Casi) un mes de parón

¡Muy buenas tardes estimad@s lector@s!

He estado prácticamente un mes sin actividad en el blog y la verdad no tengo excusa, ¿o quizás sí?

Básicamente he estado sin actividad puesto que he estado preparando y posteriormente disfrutando de mis 15 días de vacaciones. Ahora que he vuelto a la “rutina”, retomo el blog y voy a intentar tirar de un proyecto en el mismo.

Mi intención es abrir un par de secciones más en el mismo blog; una de ellas es esta: la sección de Noticias, en la que el objetivo será informar de si va a haber algún otro parón o será una sección dedicada a anunciar nuevas entradas, entre otras cosas que pueden ocurrir.

La otra sección estará dedicada a uno de mis pasatiempos: la comida. Me gusta ir a restaurantes, bares, cafeterías, bistrots etc. a probar sus platos, pero también me encanta probar recetas en casa. Así que esa amplia sección estará dedicada al mundo del “ñam, ñam” y a su disfrute. Y no, no me voy a apuntar a Masterchef porque a mí me gusta cocinar en calma, con una cervecita o un vinito, una serie de fondo y sin una voz chillona que te diga cada dos por tres eso de “aspirantes, ¡os quedan 10 minutos!”

También he pensado que podría abrir una sección que le haga la competencia a la ya existente “Cuentos de Invierno”, sin embargo se tratará de una sección especial en la que quiero volcar algo que me tiene mosqueado* desde hace ya muchos años. A lo mejor, después de tanto tiempo, ahora quizás sea el momento de lanzarme. En mi mente, se trata de una sección con una historias por episodios, como en las revistas de finales del siglo XIX o principios del XX en las que autor@s publicaban sus narrativas y según la acogida que tenían, seguían de una forma u otra. ¡Puede ser muy divertido!

Creo que por ahora esto será todo. Espero que tengáis tod@s un magnífico verano, que las olas de calor no os ahoguen mucho, que los mosquitos os sean indulgentes, que las tormentas de verano no os arruinen las fiestas de vuestros pueblos y que sobre todo disfrutéis al máximo.

 

Invierno